Se trata de una medida dirigida sobre todo a aquellos clientes que tienen problemas con el juego y que quieran obtener un mayor control sobre su gasto. Esta medida supone un mecanismo de control adicional a los que ya ofrecen los propios operadores online en sus plataformas web, donde el jugador puede restringir tanto el tiempo de actividad como las cantidades apostadas e incluso autoexcluirse por un período determinado de tiempo.
Royal Bank y Santander se suman
Otras entidades bancarias en Reino Unido, entre ellas Royal Bank of Scotland y Santander, tienen previsto seguir los pasos de Barclays e introducir herramientas similares que limiten los pagos con tarjeta de crédito y débito tanto en páginas de apuestas online como en locales de apuestas físicos, además de en supermercados restaurantes, establecimientos de takeaway, bares, gasolineras o páginas web de suscripción.
Con medidas basadas en la última tecnología, dirigidas a garantizar un mayor control a los usuarios a través de sus dispositivos electrónicos, los grandes bancos tratan de adaptarse a la creciente competencia que ejercen nuevos actores como los grupos fintech, más aún después de la entrada en vigor hace un año del sistema de open banking, que obliga a la banca tradicional a traspasar información de sus cuentas a otros competidores si el cliente lo solicita.
