Con el crecimiento del uso de internet en México y de los smartphones, también lo hacen los servicios de juegos electrónicos y apuestas. Es el caso de la oferta en la que trabajan Strendus y Codere, dos empresas con casinos físicos que quieren crecer su presencia en servicios digitales para llegar a nuevos públicos.
Ambas compañías participan en una industria que puede alcanzar los 650,000 millones de pesos, entre casinos físicos, apuestas en línea y deportivas: su aportación equivale al 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB), pero la falta de regulación es un freno a su desarrollo, señala José Luis Benavides, miembro de International Masters of Gaming Law para México.
Strendus es la división digital de Grupo Logrand, que comenzó a operar en 2005 con un casino en Monterrey y hoy cuenta con 12 en la capital de Nuevo León, Guadalajara, León, Guanajuato, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Campeche y Sinaloa. Sus próximas aperturas serán en el Estado de México, con una meta para el cierre de año de llegar a los 17 casinos y, sobre todo, acelerar su incursión en el mundo de las apuestas digitales, donde cumple un año de la puesta en marcha de esta plataforma.
“Tenemos alrededor de 60,000 jugadores activos, eso quiere decir que están registrados y que con cierta frecuencia están participando. De ellos, 10% son recurrentes mes a mes. La cantidad de jugadores va evolucionando conforme vamos detonando nuevas verticales (tipos de juegos)”, cuenta Lenin Castillo, director de operaciones on line de Grupo Logrand.
