Una resolución firmada por el intendente de Montevideo, Mario Bergara, dispuso el cese de Lorena Infante como gerenta de Casinos para designarla al frente de la Gerencia de Compras, una decisión vinculada al avance del traspaso del casino municipal a la órbita del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El cambio responde al 'inminente traspaso' de la unidad de Casinos de la Intendencia de Montevideo a la Dirección General de Casinos, organismo que actualmente administra los casinos Nogaró, Victoria Plaza, Piriápolis, Rivera y otras 31 salas de juego en Uruguay.
Preocupación sindical por el futuro de los trabajadores
En paralelo, el sindicato de funcionarios municipales Adeom mantiene negociaciones con las autoridades departamentales para definir la situación laboral de unos 50 trabajadores vinculados al casino.
La secretaria general del gremio, Silvia Tejera, explicó que gran parte del personal accede a un régimen jubilatorio por insalubridad, aunque muchos empleados aún no cumplen con la edad requerida para retirarse.
Ante este escenario, el sindicato impulsa alternativas para quienes no cuentan con causal jubilatoria, entre ellas procesos de reconversión laboral dentro de la Intendencia o un esquema de retiro incentivado. Las partes volverán a reunirse este viernes para continuar las conversaciones.
Dudas sobre el destino del personal
En una respuesta a un pedido de informes presentado por el senador nacionalista Martín Lema, el director general de Casinos, Fernando Estevez, indicó que, según la comunicación emitida en febrero de este año, no está previsto el traspaso de los funcionarios al Estado nacional, ya que la futura explotación del casino se realizaría con el personal propio de la unidad.
Un servicio marcado por los déficits
El proceso de transferencia también reavivó el debate sobre la sostenibilidad económica del casino municipal.
El edil nacionalista Juan Ignacio Abdala recordó que el establecimiento registró pérdidas durante los últimos ejercicios: en 2024 cerró con un déficit de 83 millones de pesos uruguayos, mientras que en 2023 las pérdidas ascendieron a 88 millones de pesos.
De concretarse el traspaso, la Intendencia de Montevideo pondría fin a décadas de gestión directa del casino, mientras continúan las negociaciones para definir el futuro de sus trabajadores.
