Ramón Sepúlveda, Vicepresidente de la Fabricantes e Importadores de Entretenimientos Electrónico (FIDEN), dijo que este acto para los más de 1.350 socios de locales "es un acto de discriminación hacia una sector de la población, hacia la posibilidad de entretenimiento de la clase media y otros sectores que no tienen los recursos para estar pagando una entrada -por ejemplo- para ir a un casino", indicó.
Sorprendido con la noticia, el dirigente dejó en claro que, hasta el momento, todo estaba funcionando como correspondía, cumpliendo las normas y pagando los impuestos.
Según él, ocurrió un repentino giro en el tema: comenzaron los allanamientos y otras situaciones que son, a su juicio, un montaje comunicacional y son los casinos los que los quieren sacar del mercado.
"Se pretende eliminar a los pequeños y medianos empresarios, para dejar en manos de unas familias el rubro del entretenimiento. No es posible pensar que las máquinas de barrio o de locales son malas y las de casinos son buenas, eso es una burla para la inteligencia de la ciudadanía y el efecto de la colusión, concentración económica de la que Chile sigue siendo abusada", concluyó.
