El stand de Onlyplay se mantuvo activo durante todo el evento, con personas que se acercaban para conversar, explorar los juegos y compartir momentos. Muchas charlas surgieron de manera natural y se extendieron más de lo previsto, creando un entorno relajado y amistoso donde las ideas fluían con facilidad.
Uno de los puntos más destacados fue la mascota de Chicken Plinko, que captó de inmediato la atención de los visitantes. El personaje se convirtió rápidamente en un favorito, generando sonrisas, fotos y momentos espontáneos de diversión. Los asistentes regresaban con colegas y amigos, convirtiendo a la mascota en un verdadero símbolo de la energía del stand.
Otro atractivo fue la máquina de gancho ubicada junto al stand, un clásico arcade con un brazo mecánico que recoge juguetes. Constantemente reunía pequeños grupos, despertaba emoción y añadía un toque lúdico a la experiencia, con personas animándose entre sí y probando suerte.
El sorteo y las actividades promocionales generaron aún más movimiento e interacción. Los visitantes participaban, se quedaban más tiempo y aprovechaban la ocasión para conectar, conversar y disfrutar del ambiente alrededor del stand. Se convirtió en un punto de encuentro natural más que en una simple actividad.
Mirando atrás, ICE Barcelona fue una experiencia sólida y positiva para Onlyplay. El equipo valoró cada reunión, cada conversación y cada sonrisa compartida, momentos que hicieron del evento algo realmente significativo.
Como compartió Anna Serheieva, Directora de Alianzas en Onlyplay: “ICE Barcelona nos recordó por qué los eventos presenciales son tan importantes. Se trata de las personas, de las conversaciones reales y de la energía que solo se siente cara a cara. Nos alegró reconectar con socios, conocer nuevos y crear momentos que van más allá del negocio.”
