En el último cuarto del partido, con ventaja 23-20 para los Saints, el mariscal Drew Brees lanzó un pase para Tommylee Lewis, pero éste fue golpeado por el defensivo Nickell Robey-Coleman en lo que era una clara interferencia, además de un ilegal contacto casco con casco.
Los árbitros no marcaron la falta y Rams empató el juego para mandarlo a tiempo extra y ganarlo finalmente 23-26. Horas después la NFL reconoció el error de los oficiales.
PointsBet no reveló el monto del reembolso de las apuestas, pero dijo que se trata de un “buen pago de karma” debido a un evento improbable que influyó en el resultado del encuentro.
