Como nuevo embajador de 1xBet, Carlos Prates ha expandido su carrera más allá del deporte: esta asociación forma parte de su estrategia consciente de construir una marca personal a largo plazo. En la víspera de su pelea con Della Maddalena, habló sobre lo que pasa por la mente de un luchador durante un nocaut, el lado oculto de la vida en el UFC y por qué alentará a Brasil en 2026, en un universo deportivo completamente distinto.
Brasil y el legado del MMA
Brasil es el país que dio al mundo del MMA a la legendaria familia Gracie, Anderson Silva y José Aldo. Llevar la bandera de esta tradición es una carga que Prates acepta con los ojos abiertos.
"Representar a Brasil es el mayor honor de mi carrera", admite el luchador. "Esas leyendas construyeron la casa en la que vivimos hoy, así que llevar la bandera en 2026 es mantener viva esa historia. Es una gran responsabilidad seguir los pasos de tipos como Aldo y Anderson, pero es lo que me impulsa a entrenar cada día."
Curiosamente, Prates llegó al octágono no a través del BJJ, el camino tradicional de los luchadores brasileños, sino mediante el Muay Thai. Su estilo suele compararse con el de Anderson Silva en su mejor momento: los mismos movimientos arácnidos, la misma calma bajo presión. Pero Prates rechaza la idea de copiar deliberadamente:
"No intento copiar a nadie, pero que me comparen con Anderson Silva es un gran cumplido. Mi estilo viene de años de vivir y respirar Muay Thai. Creo que esa calma y movimiento son resultado de estar cómodo en el fuego. Es instinto natural, pero también mucho trabajo duro para que se vea así de bien."
Estilo de lucha e instintos en el octágono
Los cuatro nocauts consecutivos de un solo golpe de Prates son indescriptibles. Pero ¿qué ocurre en esa fracción de segundo cuando su mano alcanza el objetivo? ¿Cálculo o instinto?
"Cuando estoy ahí, es una mezcla de ambos", dice Prates. "Calculas la distancia y el tiempo, pero la definición es puro instinto. No tienes tiempo de pensar; simplemente sientes la apertura y la tomas. Es como si todo se ralentizara por un segundo, y sabes que se acabó."
Ese momento de tiempo ralentizado, conocido como flow state, se convirtió en su sello tras la pelea con el excampeón de UFC Leon Edwards. El clip de Carlos mirando a la cámara con calma total tras una ráfaga de golpes se volvió viral, convirtiéndolo en una sensación mediática.
"Durante ese momento en la pelea con Leon Edwards, estaba concentrado. Sabía que estaba en la zona. Ver los clips hacerse virales es genial porque muestra a los fans mi personalidad, pero en ese momento yo solo disfrutaba la pelea. Me alegra que a la gente le haya gustado."
El lado oculto de la carrera, la exposición mediática y la doble vida del Nightmare
"La gente ve las luces y los nocauts, pero no ve los cortes de peso, los largos meses lejos de la familia y las lesiones que tienes que soportar", dice Carlos. "Lo más desafiante es la disciplina que se necesita para mantenerse en la cima cuando nadie está mirando. Hay mucha dedicación detrás de las cámaras."
Mientras tanto, su equipo sigue trabajando en aspectos que el público aún no ha visto:
"Siempre estamos evolucionando", admite. "La gente me conoce por el striking, pero mi equipo y yo trabajamos en todas las áreas del juego. La 'carta secreta' es simplemente ser un artista marcial completo. Si la pelea va al suelo, estoy listo, soy cinturón negro de BJJ. Soy efectivo donde sea que se dé la pelea, y lo demostraré cuando llegue el momento."
El UFC moderno exige que un luchador sea no solo un atleta fuerte, sino también una personalidad mediática. Prates, cuyos videos acumulan millones de vistas, maneja este equilibrio sin conflicto interno aparente:
"Ser el 'Nightmare' es lo que hago como trabajo, y ser yo mismo es lo que hago en la vida. Puedo ser un tipo sonriente frente a la cámara porque estoy feliz con donde estoy, pero una vez que la puerta de la jaula se cierra, el interruptor se enciende. Son dos caras de la misma moneda."
