En Ecuador, la ley es muy clara sobre los casinos. El pasado 4 de mayo, la Procuraduría General del Estado reafirmó que los juegos de azar son ilegales, así sea que el organizador tenga o no fines de lucro.
El dictamen se fundamentó en la consulta popular de 2011, con el que se cerraron en un plazo de seis meses las salas de juegos, y en el Decreto Supremo N° 130 del año 1937. Esta última norma, con casi 90 años de vigencia, apunta que las únicas excepciones sobre el azar es la Lotería de la Junta de Beneficencia de Guayaquil y las rifas autorizadas por los días de fiestas cívicas, Navidad y Año Nuevo.
Como resultado de la votación, el Código Orgánico Integral Penal fue reformado para castigar con prisión a quien administre o establezca negocios dedicados a juegos de azar con fines de lucro. Incluso, se impuso una pena mayor para quien simulaba ofrecerlos para fines benéficos.
La diferencia entre la suerte y el pronóstico
Por un lado, la Procuraduría General ha explicado que el azar es cualquier evento que depende totalmente de la suerte, y no de la habilidad o el cálculo de la persona. Es decir, un juego de azar es aquel donde el jugador no usa sus destrezas y el resultado es pura suerte.
Por otro lado, la nueva Ley del Deporte, junto con su reglamento, definen a los pronósticos deportivos como aquellas predicciones que se hacen sobre los resultados de uno o varios eventos deportivos, o sobre situaciones que ocurren en esos eventos. Con esta explicación, la predicción deportiva fue separada de los juegos de azar porque su resultado no depende solo de la suerte, sino de lo que pasa en una competencia real, lo que le permite funcionar como un negocio legal.
El problema actual es que muchas empresas dedicadas a esta actividad han incluido en sus plataformas juegos de casino virtual que sí dependen totalmente del azar, rompiendo así las leyes de Ecuador.
Claves del reglamento
Actualmente, el reglamento de la Ley del Deporte no establece una sanción específica para este tipo de caso, aunque el ente rector de esta materia tiene un plazo de 120 días para expedir la normativa necesaria para regular y controlar de manera integral todas las actividades relacionadas con los pronósticos deportivos.
Quienes ya vienen operando como operadores de pronósticos deportivos, pueden seguirlo haciendo si presentan hasta septiembre una autorización al Viceministerio del Deporte con pruebas que han cumplido sus obligaciones tributarias.
Una vez que ya esté toda la norma necesaria, la manera en la que se controlará este negocio es mediante una licencia oficial entregada por la autoridad deportiva. Este permiso se dará únicamente a personas o empresas que demuestren que viven y tienen su domicilio en Ecuador, y durará como máximo cinco años.
Los dueños de las plataformas deberán pagar cada año un valor igual a 655 salarios básicos unificados para poder operar legalmente, equivalente a más de USD 315 mil. Además de este gran pago, la norma exige que las empresas retengan el 15 % del valor total de cada premio que ganen los apostadores, lo que significa que el usuario pagará este impuesto directamente en cada jugada ganadora.
Al tener un alto riesgo de mover dinero de origen ilegal, los operadores ahora están obligados a registrarse oficialmente ante la Unidad de Análisis Financiero y Económico. Para asegurar que este control funcione, el Viceministerio del Deporte creará una Unidad Complementaria Antilavado que se encargará de coordinar y compartir información directamente con las autoridades de control.
Con estas reglas, las apuestas anónimas quedan totalmente prohibidas en todo el país. La autoridad exige que cada jugador sea identificado desde que crea su cuenta, lo que asegura que se pueda rastrear cada recarga de dinero, cada apuesta que se hace y cada premio que se cobra.
También se protege a las competencias al ordenar claramente que las organizaciones deportivas, los dirigentes, los jugadores y los entrenadores no pueden participar, de ninguna forma, en apuestas del deporte en el que tienen influencia. La ley corta cualquier conflicto de intereses al prohibir que los dirigentes deportivos y sus familiares cercanos tengan negocios o acciones en las empresas de pronóstico.
Las sanciones
Si una plataforma de pronósticos decide saltarse estas reglas o trabajar sin licencia, el Estado puede suspender inmediatamente sus operaciones.
Estos castigos incluye bloquear su página web y sus aplicaciones, como también cortar por completo los sistemas que mover su dinero, mediante una coordinación con la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones, al Servicio de Rentas Internas, a las Intendencias de Policía y al Banco Central del Ecuador.
Asimismo, el Viceministerio del Deporte puede presentar una respectiva denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado, en caso de identificarse fraude, lavado de activos, corrupción o delitos conexos.
