La transformación digital llegó también al sector de los juegos de suerte y azar. La Lotería de Bogotá avanza en una estrategia de modernización que busca combinar la tradición del billete físico con nuevas herramientas tecnológicas, apuestas digitales y productos innovadores para captar nuevas audiencias.
En un contexto donde las plataformas virtuales ganan protagonismo y el juego ilegal continúa siendo uno de los principales desafíos de la industria, la entidad prepara una hoja de ruta enfocada en fortalecer su presencia digital y ampliar su oferta comercial.
Una apuesta por la modernización del negocio
En diálogo con Portafolio, Luis Gabriel Fernández, gerente de la Lotería de Bogotá, explicó que la entidad trabaja en distintas iniciativas para actualizar su operación y adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado.
Entre los principales proyectos se encuentran el fortalecimiento de la plataforma virtual, la incorporación de nuevos juegos y el desarrollo de alianzas con otras loterías para robustecer los planes de premios millonarios.
Dentro de esa estrategia aparece el lanzamiento de un nuevo formato tipo “raspa y listo”, una modalidad que apunta a diversificar la oferta y acercarse a jugadores con hábitos de consumo diferentes.
Un 2025 con cifras récord y un inicio optimista de 2026
La entidad destacó que el desempeño del último año dejó resultados positivos para el negocio.
Según Fernández, durante 2025 la Lotería de Bogotá entregó cinco premios mayores y distribuyó más de $70.000 millones en premios efectivos, principalmente en la modalidad de lotería tradicional.
Además, el modelo de concesión del chance mantuvo un papel central dentro de la estructura financiera del sector.
La entidad informó que entre chance, lotería y rifas promocionales se transfirieron más de $109.000 millones destinados al sistema de salud colombiano, cifra que marcó un récord y consolidó a la institución entre las de mayores aportes al monopolio rentístico.
Para este año, la organización también prepara el tradicional sorteo extraordinario conocido como el “Billete Dorado”, con un plan de premios superior a $63.000 millones y un premio mayor de $18.000 millones.
El segundo semestre sigue liderando las ventas
La dinámica del mercado continúa mostrando comportamientos estacionales claros.
Según explicó Fernández, el cierre de año suele representar el período de mayor actividad debido al aumento del optimismo y del consumo entre los ciudadanos.
No obstante, señaló que las ventas pueden verse afectadas por múltiples factores externos, como fechas de pago de salarios, condiciones climáticas, restricciones de movilidad, manifestaciones o paros.
Ante este escenario, la Lotería trabaja en campañas e incentivos comerciales para mantener la estabilidad de las ventas a lo largo del año.
El juego tradicional mantiene una base sólida
Pese al crecimiento de nuevas formas de apuestas y entretenimiento digital, desde la entidad sostienen que la lotería tradicional y el chance conservan una fuerte presencia cultural entre los colombianos.
"Han surgido nuevos juegos que atraen públicos distintos, pero tanto la lotería como el chance siguen teniendo una base muy sólida de jugadores fieles", señaló Fernández.
Como ejemplo del peso económico del sector, destacó que durante 2025 las transacciones de chance en Colombia alcanzaron cerca de $2,6 billones.
Además del movimiento económico, el sector continúa siendo una importante fuente de empleo para colocadores, vendedores y distribuidores que dependen de la actividad en todo el país.
El reto: crecer en lo digital sin perder la tradición
La principal apuesta de la Lotería de Bogotá será encontrar equilibrio entre innovación y tradición.
Mientras las plataformas digitales ganan espacio y cambian los hábitos de consumo, la entidad busca modernizarse sin dejar atrás a los vendedores tradicionales ni a los jugadores que mantienen prácticas históricas como elegir números de confianza o comprar el billete físico semanalmente.
La estrategia apunta a demostrar que el negocio de la suerte todavía tiene espacio para reinventarse en la era digital.
