Marina del Sol y Dreams cuestionan diversas condiciones incluidas en las licitaciones de los casinos de Iquique, Viña del Mar, Pucón y Coquimbo. Ambas empresas sostienen que las bases contienen exigencias que distorsionan la competencia y advirtieron que continuar con el proceso antes de resolver estos reparos podría generar costos significativos para el sistema.
Solicitan una suspensión temporal
Marina del Sol y Dreams solicitaron al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) suspender el proceso de licitación que lleva adelante la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), con el objetivo de que el organismo analice sus cuestionamientos antes de que continúe la adjudicación de las concesiones.
Las empresas consideran que revisar las observaciones mientras la licitación avanza en paralelo podría restar eficacia a una eventual resolución del tribunal.
La petición se enmarca en una causa no contenciosa iniciada a fines de mayo. Si bien el TDLC reanudó recientemente el proceso licitatorio del casino de Viña del Mar —que había suspendido de forma temporal—, también abrió un período para presentar nuevos antecedentes, instancia en la que Dreams formalizó su participación.
Riesgo de adjudicar concesiones antes del fallo
En su presentación, el estudio jurídico Pellegrini & Rencoret, que representa a Dreams, sostuvo que una suspensión permitiría al tribunal adoptar una decisión "eficaz, útil y practicable", evitando que las concesiones sean adjudicadas antes de resolver las objeciones planteadas.
De acogerse la solicitud, el proceso quedaría paralizado para las licitaciones de los casinos de Iquique, Viña del Mar, Pucón y Coquimbo, actualmente en la etapa de recepción de ofertas.
Las compañías argumentan que la medida no afectaría derechos adquiridos ni alteraría etapas ya concluidas del procedimiento, además de evitar los elevados costos que implicaría revertir concesiones de 15 años una vez adjudicadas.
Asimismo, sostienen que la suspensión no perjudicaría a la SCJ ni a los municipios involucrados, ya que los operadores actuales continuarían administrando los recintos bajo las condiciones vigentes. En la actualidad, Enjoy opera los casinos de Viña del Mar, Pucón y Coquimbo, mientras que Dreams mantiene la concesión de Iquique.
Cuestionamientos a las bases de licitación
Las empresas afirman que las bases del proceso contienen disposiciones que restringen la competencia y desincentivan la participación de potenciales operadores.
En el caso de Iquique, cuestionan la obligación de entregar el inmueble al término de la concesión sin recibir compensación, la exigencia de contratar al 100 % del personal de juego del operador saliente y la obligación de ejecutar obras e infraestructura previamente definidas que, según sostienen, no guardan relación directa con la operación del casino.
A juicio de las compañías, estas condiciones obligan a realizar inversiones de gran magnitud sin posibilidad de recuperar su valor, ya que los activos pasarían a manos del municipio al finalizar la concesión.
Respecto de Coquimbo, también objetan la exigencia de realizar inversiones mínimas elevadas y obras adicionales predeterminadas, además de una cláusula que contempla una opción irrevocable de venta del inmueble a favor de la municipalidad, cuyo precio sería definido posteriormente.
Las observaciones de Marina del Sol y Dreams serán ahora evaluadas por el TDLC, que deberá resolver si corresponde suspender temporalmente el proceso licitatorio mientras analiza el fondo de los cuestionamientos.
