El juego en línea requiere igualmente una ley que lo autorice; mientras esta normativa no exista, toda actividad es totalmente ilegal. Entre 2018 y agosto de 2025, la Superintendencia ha recibido 259 reclamos vinculados con plataformas de juego en línea. Los problemas más frecuentes incluyen dificultades para cobrar premios e irregularidades en el desarrollo de los juegos.
Dado que la Superintendencia no tiene facultades sobre estas plataformas, se cumple el deber de denunciar sitios web ilegales ante el Ministerio Público, alcanzando hasta la fecha 213 denuncias.
El juego ilegal en línea genera impactos negativos:
Reduce la recaudación fiscal.
No aplica políticas obligatorias de juego responsable.
Expone a menores de edad a riesgos asociados al juego.
La regulación del juego en línea es esencial. Una ley moderna establecerá:
Reglas claras y mecanismos de control efectivos.
Estándares de transparencia y juego responsable.
Protección de la ciudadanía frente a fraudes y riesgos financieros.
En la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) se trabaja con criterio técnico y regulatorio, promoviendo educación, prevención y juego responsable, y contribuyendo al debate legislativo para garantizar un marco normativo seguro y ordenado para todos los usuarios.
