El fiscal general James Uthmeier informó los resultados de una operación encubierta de dos días contra redes de juego ilegal en los condados de Volusia, Brevard, Duval y Flagler. La intervención, realizada en coordinación con autoridades estatales y locales, derivó en la incautación de 525 máquinas ilegales y 190.000 dólares en ganancias ilícitas en un total de 39 establecimientos.
Según detalló Uthmeier, las operaciones de juego clandestino suelen funcionar como soporte financiero de estructuras criminales más amplias. El fiscal general advirtió que estos locales están vinculados al crimen organizado, la prostitución y otras actividades ilícitas, y adelantó que Florida desplegará en 2026 una ofensiva estatal a gran escala contra el juego ilegal.
El operativo fue posible gracias al trabajo conjunto de la Florida Gaming Control Commission, la Oficina del Fiscal General y distintas agencias policiales locales. El sheriff del condado de Brevard, Wayne Ivey, destacó que la cooperación interinstitucional es clave para reducir la delincuencia y reforzar la seguridad comunitaria.
Por su parte, el sheriff del condado de Flagler, Rick Staly, subrayó que las máquinas sin regulación suelen estar diseñadas para favorecer a los operadores y no a los jugadores, afectando especialmente a residentes vulnerables, incluidos adultos mayores con ingresos limitados.
En la misma línea, el sheriff de Jacksonville, T. K. Waters, remarcó que el éxito del operativo envía un mensaje claro contra la actividad criminal organizada en el estado. Mientras tanto, el sheriff del condado de Volusia, Michael Chitwood, vinculó estos establecimientos con delitos como lavado de dinero, tráfico de drogas y trata de personas, e instó a la Legislatura estatal a endurecer las sanciones.
La presidenta de la Florida Gaming Control Commission, Julie Brown, agradeció el respaldo del gobernador Ron DeSantis y de las fuerzas del orden, y destacó que la colaboración entre organismos es esencial para proteger a los ciudadanos de prácticas depredadoras.
Durante el operativo se confiscaron máquinas en restaurantes, bares, gasolineras y supuestas salas de juego que operaban sin licencia, así como en locales disfrazados de otros negocios, como salones de uñas y tiendas de productos de belleza. Entre los dispositivos incautados se encuentran tragamonedas de pie, máquinas tipo PC, mesas electrónicas, máquinas de empujar monedas y mesas de “fish game”.
La acción forma parte de la estrategia prioritaria del fiscal general para 2026, que incluye impulsar reformas legislativas para que el delito de mantener una casa de juego ilegal pase a ser considerado delito grave en el estado.
