Sigue la Polémica
La controversia por las licencias de máquinas de juegos de azar en Puerto Rico sumó un nuevo capítulo judicial. La Comisión de Juegos del Gobierno presentó un recurso ante el Tribunal de Apelaciones para solicitar la revocación de una sentencia emitida por el Tribunal de Primera Instancia relacionada con nuevas licencias para dueños mayoristas y operadores de máquinas de juegos de azar en ruta.
La medida obtuvo una respuesta favorable durante la tarde del martes, cuando el Tribunal de Apelaciones acogió el recurso y ordenó la paralización de los procedimientos judiciales en el Tribunal de Primera Instancia hasta una nueva determinación del foro apelativo.
Se suspenden nuevas solicitudes de licencias
Como consecuencia directa de esta decisión judicial, la Comisión de Juegos confirmó la suspensión automática del recibo de nuevas solicitudes para licencias de dueños mayoristas y operadores de máquinas de azar.
Según el organismo, la decisión judicial permite mantener el orden regulatorio mientras se resuelve la controversia dentro del marco judicial correspondiente.
La Comisión defiende el marco legal vigente
La entidad reguladora sostiene que la Ley Núm. 11 del 22 de agosto de 1933, junto a sus posteriores modificaciones, establece parámetros específicos sobre términos, condiciones y plazos aplicables tanto a los operadores con licencias vigentes como a potenciales nuevos participantes del mercado.
Desde la Comisión remarcaron que su función continúa siendo garantizar la implementación y fiscalización de la normativa vigente, proteger la integridad del sistema regulatorio y preservar el interés público.
El conflicto por las máquinas de juego continúa en la justicia
Mientras avanza el proceso judicial, la Comisión aseguró que seguirá supervisando que cualquier procedimiento de licenciamiento se desarrolle bajo criterios de legalidad, orden y cumplimiento de la intención legislativa.
La resolución del Tribunal de Apelaciones podría convertirse en un punto clave para el futuro del sistema de licencias y la operación de máquinas de juegos de azar en Puerto Rico.
